jueves, 15 de mayo de 2008

SER AMO DE CASA


La incorporación masiva de la mujer al mercado de trabajo ha traído consigo entre otras cosas un cambio de roles en lo referente a las tareas domesticas. Tradicionalmente las mujeres se han encargado de las labores de la casa como cocinar, planchar, limpiar, cuidado de los hijos, etc.. pero ultimamente los hombres se están "incorporando" a esos quehaceres. Esto se debe principalmente a que tanto el hombre como la mujer trabajan fuera de casa y comparten esas tareas. También existe un gran numero de hombres que viven solos procedentes de separaciones, divorcios o sencillamente que han elegido esa opción.
Yo conozco muchos casos de reparto de tareas en la casa, la tónica general es que los dos trabajan y tienen horarios distintos. Me comentan frases como que "el primero que llega a casa se encarga de la comida" (puede ser el o ella) en algunos casos hasta tienen montado un planning de tareas semanales compartidas. En el caso de los hombres que viven solos por elección o por "obligación" pasa lo mismo solo que en este caso son ellos los que tienen que encargarse del total de las tareas y están mas o menos bien organizados.
Parece ser que la imagen del hombre que llega a casa destrozado tras una jornada laboral de infarto, se pone las zapatillas (en los peores casos le ponen las mismas) y se sienta en el sofá mientras espera a que su mujer le sirva la cena pasó a la historia. Aunque es cierto que el reparto igualitario de las tareas del hogar se da cada vez con mas asiduidad también es cierto que a los hombres nos cuesta asumir ese nuevo rol. No es un proceso que asimilemos fácilmente. La mayoría de los hombres se deprime o angustia cuando se produce ese nuevo papel. Esto se debe a que el trabajo doméstico ha sido tradicionalmente descalificado, por tanto, quienes se ocupen del mismo probablemente reciban esta misma descalificación.
Esa depresión o angustia probablemente se produce en mayor medida en los hombres que están en la parrilla de los 40-50 años, estos recibieron una educación familiar tradicional (patriarcal) en donde los papeles de la mujer y el hombre estaban bien definidos, hombre se parte la espalda trabajando y trae el dinero a casa y la mujer se encarga de las tareas domesticas y los niños. Las ultimas generaciones hemos recibido una educación mas igualitaria, ¿quien no ha hecho la cama, ha barrido/fregado la casa o ha preparado la comida alguna vez? además muchos de nosotros hemos tenido que aprender tareas domesticas, como ejemplo un estudiante que se tiene que trasladar fuera de su domicilio habitual y que comparte piso con otros estudiantes, este no tiene mas remedio que realizar las labores domesticas o el caso de hombres que vivan solos.

En fin que algunos hombres también asumen esas tareas, bien es cierto que en la mayoría de los casos la mujer sigue siendo la que se lleva la papeleta y le toca el primer premio pero poco a poco la cosa se va igualando.

Para finalizar siguiendo mi linea habitual de preguntillas ¿Les cuesta a los hombres ser amos de casa? . Suponiendo que solo el hombre trabaje fuera de casa ¿Se siente el hombre presionado por la mujer a la hora de realizar las tareas domesticas?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ellas echan 27,41 horas cada semana a limpiar, cocinar, planchar y mantener el hogar en buen estado, mientras que los hombres sólo dedican 15,17 horas al hogar, según los datos de la última encuesta nacional de salud. Estas cifras son muy similares a las de la media española, que se sitúan en 27,87 horas para las mujerse y 15,06 horas para los hombres.
Margarita Archilla

Anónimo dijo...

Tradicionalmente a la mujer le ha correspondido la realización del trabajo doméstico y al hombre el trabajo fuera del hogar, en exclusividad.
La tendencia actual es que las mujeres "además" nos incorporamos al "mundo laboral externo" (y recalco lo de "externo" porque mujeres de generaciones anteriores, entre ellas mi madre, siempre han tenido el convencimiento de estar inmersas en el mundo laboral, no retribuido, pero laboral a fin de cuentas) y los hombres al "doméstico". La diferencia radica en que mientras para la mujer esto es algo gratificante, para el hombre supone una obligación.
Quizás cuando el trabajo del hogar sea valorado en su justa medida y su realización sea gratificante para quién lo realice, hombre o mujer, se habrá llegado a un grado de normalización tal que este tema dejará de tener interés.
En mi opinión, la cuestión principal estriba en la valoración del trabajo.
Y vosotros ¿qué pensáis?
Estefanía Saavedra

Anónimo dijo...

Pues la verdad es que es un tarea muy dificil de solventar. Si no lo hacen las mujeres...para qué sirven? Los hombres ya tenemos bastante con aguantarlas, o no¿

Anónimo dijo...

Hola alumno primerizo:
Hay muchas veces en que los hombres que viven solos y realizan sus labores domésticas cambian cuando van de visita a casa de amigos. Se quedan sentados ante el televisor y dejan al dueño/a de la casa que haga todo lo demas.
Pues esto se deberia cambiar. Porque ya que vamos invitados deberiamos colaborar en dichas faenas. No digo, que se ponga uno a limpiar toda la casa( hombre is se deja el baño "chorreando"... pues limpialo¡)pero por Dios, un poquito de colaboracion. Que si queremos igualdad..hay que empezar por todos los sectores.

Anónimo dijo...

Hombre, tarea dificil de solventar desde luego. Si estoy casado y el unico que aporta ingresos a la casa soy yo y ademas llego reventao pues poco voy hacer por la causa. El problema esta cuando los dos trabajamos, o nos repartimos las tareas o nos come la *****