viernes, 25 de abril de 2008

BULLYING (acoso en las aulas)


Constantemente en los medios de comunicación vemos casos de violencia escolar.

La violencia es algo característico de todo el mundo, históricamente siempre se ha producido independientemente de la cultura de cada lugar, y además no distingue de clases sociales. Muchas personas viven bajo el maltrato directo o indirecto de los que les rodean, maltrato que actualmente adquiere diferentes formas: desgraciadamente la más conocida entre ellas es la llamada violencia de género, tema del que se pueden decir muchas cosas o el acoso laboral del que también se podrían escribir muchas páginas. Yo me quiero centrar en otro tipo de acoso del que también se esta empezando a hablar. El acoso escolar. Buscando información por muchos sitios encontré una definición (hay muchas) de este otro tipo de violencia. Según José Sanmartín “El acoso escolar es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la victima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros”.

Este tipo de violencia se caracteriza por la intimidación y bloqueo social de la la victima: Meterse con la victima hasta hacerle llorar es una táctica muy habitual (llorar según mi opinión no es sinónimo de flaqueza, es una expresión de sentimientos) pero aquí se convierte en sufrimiento además en el entorno del alumno desencadena socialmente, entre el grupo de iguales, la sensación de que esa persona es alguien flojo, débil, indefenso, nenaza. Otra táctica es prohibirle jugar en grupo, evitar que pueda hablar o relacionarse con otros. En fin una serie de acciones que consumen emocionalmente e intelectualmente a la victima.

He mencionado a la victima pero también hay que hablar del agresor/acosador, este según los expertos no necesariamente tiene que padecer alguna enfermedad mental o algún trastorno psicológico grave, parece ser que presenta principalmente ausencia de empatía, es decir su incapacidad de ponerse en el lugar del otro (victima) y por tanto no es sensible a lo que siente la otra persona, además otra característica es que responsabiliza sus acciones acosadoras a la victima.

El perfil del acosador escolar es el de un niño al que se le han consentido todos los caprichos lo cual lleva al niño a pensar que sus derechos prevalecen sobre los de los demás. Y en este caso aparecen otros protagonistas, los padres.

Hoy en día se “educa” a los niños consintiéndoles todo, Hay que saber decir no a las exigencias de estos. Hay que fijar normas y controlar que estas se cumplen. Un padre o una madre no son colegas o amigos de sus hijos, son los responsables de su educación y en la mayoría de los casos últimamente esta responsabilidad se delega a los centros escolares.

1 comentario:

Anónimo dijo...

ACOSO ESCOLAR O BULLYING

El Bullying se refiere a todas las formas de actitudes agresivas, intencionadas y repetidas, que ocurren sin motivación evidente, adoptadas por uno o más estudiantes contra otro u otros. El que ejerce el bullying lo hace para imponer su poder sobre el otro, a través de constantes amenazas, insultos, agresiones, vejaciones, etc., y así tenerlo bajo su completo dominio a lo largo de meses e incluso años. La víctima sufre calada en la mayoría de los casos. El maltrato intimidatorio le hará sentir dolor, angustia, miedo, a tal punto que, en algunos casos, puede llevarle a consecuencias devastadoras como el suicidio.
El acoso escolar no es un problema nuevo ni aislado, y lo que primero que hay que hacer en estos casos es identificar la víctima y el agresor. Y tener la conciencia de que ambos sufren, y por lo tanto, necesitan ser atendidos y tratados.
Como se trata, en su mayoría, de un acoso invisible para los adultos, los profesores difícilmente tendrán conocimiento de lo que está sucediendo. El agresor acosa a la víctima en los baños, en los pasillos, en el comedor, en el patio, reservando sus acciones durante la ausencia de mayores. En algunos casos, el acoso sobrepasa las paredes del colegio, pasando a ser telefónico e incluso por correo electrónico.

El bullying puede ser sexual, cuando existe un asedio, inducción, y abuso sexual; puede tratarse de una exclusión social cuando se ignora, se aísla y se excluye al otro; puede ser psicológica, cuando existe una persecución, intimidación, tiranía, chantaje, manipulación y amenazas al otro; y puede ser física, cuando se golpea, empuja, se organiza una paliza al acosado.

EL AUTOR DE BULLYING

Normalmente, el agresor tiene un comportamiento provocador y de intimidación permanente. Posee un modelo agresivo en la resolución de conflictos, presenta dificultad de ponerse en el lugar del otro, vive una relación familiar poco afectiva, y tiene muy poca empatía.
Según los expertos criminalistas y psicólogos, un niño puede ser autor de bullying cuando solo espera y quiere que hagan siempre su voluntad, cuando le gusta probar la sensación de poder, cuando no se siente bien o no disfruta con otros niños, si sufre intimidaciones o algún tipo de abuso en casa, en la escuela o en la familia, cuando es frecuentemente humillado por los adultos, o cuando vive bajo constante presión para que tenga éxito en sus actividades.
Los agresores ejercen su acción contra su víctima de diversas formas: les golpean, les molestan, provocan, acosan con empujones y golpes, les nombran de una forma desagradable o despectiva, les generan rumores, mentiras o bulos, les aíslan del grupo, les ofenden y les anulan.

LA VICTIMA DE BULLYING

Habitualmente, son niños que no disponen de recursos o habilidades para reaccionar, son poco sociables, sensibles y frágiles, son los esclavos del grupo, y no saben revidar por vergüenza o por conformismo, siendo muy perjudicados por la amenazas y agresiones.